Cuando alguien se muere, siempre es un golpe para todos aquellos que le conocieron. Cuando el reloj de la vida se para en una edad demasiado temprana, es un acontecimiento aún mas terrible.

Suele ocurrirnos que, cuando esa persona además es conocida, famosa o popular, nos sacude a los que, sin tratarle, le llegamos a conocer de un modo u otro. Hoy, ese reloj se paro para Gregory Lemarchal. Este nombre para la mayoría de vosotros no os dirá nada.

Como ya dije alguna vez en este blog, es una pena lo que en este pais somos capaces de perdernos en cuestión de cultura, simplemente por cerrarnos a ciertos países, nacionalidades o idiomas. La voz de Gregory ha llegado al corazón de todos los que nos detuvimos en algún momento a escucharle. Ganó el programa Star Academy francés (un programa que recomiendo seguir a todos desde la web de su cadena de televisión tf1 ) y su cara de niño conquisto a muchos.

En fin... tenía mucho que hacer, muchas cosas que vivir; pero desgraciadamente ya no podrá hacerlo. Solo tenía 23 años y alguien o algo decidió que le había llegado el turno... Puedo parecernos mas justo o menos, pero siempre nos quedaran su inconfundible voz y sus ojos oscuros, su mejor legado: sus canciones.

REPOSE EN PAIX, GREGORY....