Viendo por casualidad la televisión, una historia me ha enternecido. Un grupo de ancianos de un pueblecito en Navarra se enfrentaban a un ordenador por primera vez.

Algo que para la mayoría de nosotros es un juego de niño, incluso un instrumento de trabajo, para esos ancianos era como toda una novedad. Sus dedos torpes acariciaban o en algunos casos aporreaban las teclas. Se asombraban de encontrar recetas, de poder hacer la declaración de la renta o de que su pueblo apareciera en la red de redes.

Y esto me ha hecho pensar cuantas veces en la vida nos enfrentamos a una primera vez, valga la redundancia. La primera vez que hablamos, la primera vez que andamos, la primera vez que vemos, la primera vez que sonreimos, la primera vez que nos enamoramos, la primera vez que tenemos un amigo, el primer viaje en coche, la primera caricia, el primer orgasmo, la primera vez que vamos al cine, el primer trabajo, el primer día en el colegio, la primera vez que compramos algo, la primera vez que lloramos.....

Tantas primeras veces y tantas que nos quedan por vivir.... Esa forma de experimentarla, saborearla, sorprenderse, emocionarse...

Y que sigamos sin apreciar las cosas buenas que nos pasan en la vida..... A ver si hacemos caso a Benedetti.....